Jueves, 29 Septiembre 2016

Mensaje del 25 de septiembre de 2016

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“¡Queridos hijos! Hoy los invito a la oración. Que la oración sea vida para ustedes. Solamente así su corazón se llenará de paz y alegría. Dios estará cerca de ustedes, y ustedes lo sentirán en su corazón como un amigo. Hablarán con Él como con alguien que ya conocen e, hijos míos, sentirán la necesidad de testimoniar, porque Jesús estará en su corazón y ustedes estarán unidos en Él. Yo estoy con ustedes y los amo a todos con mi amor materno. Gracias por haber respondido a mi llamada."
 

Mensaje del 16 de septiembre de 2016, a través de Ivan

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"Queridos hijos, también hoy los invito: no, no acepten lo que el mundo les ofrece y les da. ¡Decídanse por Jesús!, en Él está su paz y el gozo. Decídanse y ábranse a Él para que Él los guíe. En particular, queridos hijos, ábranse al Espíritu Santo; oro, queridos hijos por todos ustedes, para que se abran más. Oro por todos ustedes e intercedo por todos ustedes junto a mi Hijo. ¡Gracias, queridos hijos, también hoy porque han respondido a mi llamado!”

Mensaje del 2 de septiembre de 2016, a través de Mirjana

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“Queridos hijos, por voluntad de mi Hijo y por mi amor maternal vengo a ustedes, mis hijos, y especialmente por aquellos que no han conocido el amor de mi Hijo. Vengo a ustedes que piensan en mí, que me invocan. A ustedes les doy mi amor maternal y les traigo la bendición de mi Hijo. ¿Tienen corazones puros y abiertos? ¿Ven los dones, los signos de mi presencia y de mi amor? Hijos míos, en su vida terrena, actúen siguiendo mi ejemplo. Mi vida ha sido dolor, silencio y una inmensa fe y confianza en el Padre Celestial. Nada sucede por casualidad: ni el dolor ni la alegría, ni el sufrimiento ni el amor. Todas estas son gracias que mi Hijo les da y que los conducen a la vida eterna. Mi Hijo pide de ustedes amor y oración en Él. Amar y orar en Él – y yo como Madre se lo enseñaré – significa orar en el silencio de su alma, y no solo recitando con los labios. Este es el gesto más pequeño y hermoso que pueden realizar en nombre de mi Hijo: esto es paciencia, misericordia, aceptación del dolor y el sacrificio realizado por los otros. Hijos míos, mi Hijo los mira. Oren para que ustedes también puedan ver Su Rostro, para que éste pueda ser revelado a ustedes. Hijos míos, yo les revelo la única y auténtica verdad; oren para que puedan comprenderla y para que puedan difundir el amor y la esperanza; para que puedan ser apóstoles de mi amor. De manera especial, mi Corazón materno ama a los pastores; oren por sus manos bendecidas. Les doy las gracias”.
 

Con la publicación de estos mensajes no pretendemos anticiparnos al juicio definitivo de la Iglesia Católica con relación a las presuntas apariciones de la Virgen María en Medjugorje. Sin embargo, una evaluación positiva de los hechos antes de ese día, podría contribuir significativamente al bien y a la paz de la humanidad, llevando a la práctica el Mensaje.