Sábado, 27 Agosto 2016

Mensaje del 25 de agosto de 2016

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"¡Queridos hijos! Hoy quiero compartir con ustedes la alegría del Cielo. Ustedes, hijos míos, abran la puerta del corazón a fin de que en su corazón crezca la esperanza, la paz y el amor que solo Dios da. Hijos míos, están demasiado apegados a la Tierra y a las cosas terrenales, por eso Satanás les agita como el viento lo hace con las olas del mar. Por lo tanto, que la cadena de su vida sea la oración con el corazón y la adoración a mi Hijo Jesús. Entreguen a Él su futuro para que en Él sean alegría y ejemplo para los demás con sus vidas. Gracias por haber respondido a mi llamada."

Mensaje del 2 de agosto de 2016, a través de Mirjana

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"Queridos hijos, he venido a ustedes, en medio de ustedes, para que me den sus preocupaciones, para que las presente a mi Hijo e interceda ante Él por ustedes y su bien. Sé que cada uno de ustedes tiene sus preocupaciones, sus pruebas; por eso les invito maternalmente: vengan a la Mesa de mi Hijo. Él, por ustedes, parte el pan, se da a ustedes, les da la esperanza. A ustedes les pide más fe, más esperanza y más serenidad. Pide su lucha interior contra el egoísmo, contra el juicio y las debilidades humanas. Por eso yo, como Madre, les digo: oren, porque la oración les da la fuerza para la lucha interior. Mi Hijo, de pequeño, me decía a menudo que muchos me habrían amado y llamado Madre. Yo, aquí en medio de ustedes, siento amor y les doy las gracias. Por medio de este amor, ruego a mi Hijo para que ninguno de ustedes, hijos míos, vuelva a casa igual que antes, para que lleven siempre más esperanza, misericordia y amor; para que sean apóstoles del amor, aquellos que con su vida testimoniarán que el Padre Celestial es fuente de vida y no de muerte. Queridos hijos, nuevamente y maternalmente les pido: oren por los elegidos de mi Hijo, por sus manos bendecidas, por sus pastores, para que puedan predicar a mi Hijo siempre con más amor, y así obrar conversiones. Les doy las gracias".

Con la publicación de estos mensajes no pretendemos anticiparnos al juicio definitivo de la Iglesia Católica con relación a las presuntas apariciones de la Virgen María en Medjugorje. Sin embargo, una evaluación positiva de los hechos antes de ese día, podría contribuir significativamente al bien y a la paz de la humanidad, llevando a la práctica el Mensaje.